Casa Coll. Turismo rural en el Valle Boí Servicios turísticos Barruera Lleida

Tres espigas por los establecimientos con categoria 'gran confort'

El turismo rural, con más de 2.000 establecimientos registrados, presenta un alto grado de implantación en el territorio y de penetración en el mercado turístico catalán. Atendiendo a esta realidad, se puso en marcha un nuevo sistema de categorización de los establecimientos de turismo rural catalanes basado en espigas (las equivalentes a las estrellas de los hoteles) que permitieran reconocer las características de un establecimiento y garantizaran unos estándares y unos niveles de prestación de servicios coherentes con la categoría otorgada. A diferencia de los hoteles, pero, en el caso del turismo rural la categorización es voluntaria y motivada, en la mayoría de los casos, por la voluntad de mejora y de promoción del establecimiento.




Según las características de cada establecimiento, se establecen cinco categorías:

Básica: representada con una espiga. Estancias y equipamientos indispensables para la estancia.
Confort: representada con dos espigas. Buen nivel de estancias y equipamiento.
Gran Confort: representada con tres espigas. Muy buen nivel de estancias y equipamientos.
Superior: representada con cuatro espigas. Nivel excelente en estancias y equipamientos y amplia oferta de servicios. Entorno o edificación únicos.
Superior Premium: representada con cinco espigas. Nivel excepcional en estancias y equipamientos. Edificación y espacio emblemáticos.

Por otra parte, el tipo de establecimiento determinará el color de la espiga:
Espiga de color ocre para casas de campo y establecimientos agroturísticos.
Espiga de color verde para establecimientos de alojamiento rural.

Ambos grupos se dividen a su vez en dos tipologías:
Casas individuales (CI), que ofrecen a los huéspedes un uso exclusivo de todos los espacios de la vivienda, y
Casas compartidas (CC), en las que las estancias comunes pueden ser compartidas con los propietarios y otros huéspedes.




Los parámetros en que se basa la certificación de un establecimiento de turismo rural y su posterior categorización han sido, entre otros, el entorno de la casa rural y de la propia vivienda, las estancias interiores, el espacio exterior, el mobiliario y la dotación de la casa para la prestación de los servicios que anuncia, las condiciones de la comercialización, los servicios (restauración, acogida, salud ...) que ofrece al cliente y las actividades de agroturismo, familiares, en el medio natural o culturales que se ofrecen a las personas alojadas.